APICULTURA BIODINAMICA
La colonia de abejas vive en una colmena de paja o en un cajón, aislada del mundo exterior. Además como protección, las abejas recubren su hogar con propóleo para defender a la colmena de aquello que pudiera dañarla. La unión directa con el miundo exterior se hace a través de las piqueras.
Cuando el apicultor quiere beneficiar a la colmena con las fuerzas cósmicas, tiene que crear en la colmena una situación parecida a la que crea el agricultor cuando cuida sus plantas. Este último trabaja el campo. Con el aire entran las fuerzas cósmicas en la tierra, que son absorbidas por la planta y puede aprovecharlas hasta los próximos trabajos.
El apicultor tiene que abrir la vivienda de la colmena e interrumpir la capa de propóleo. De esta, manera se crea un desorden, por el que las fuerzas cósmicas entran en la colmena y pueden actuar hasta el siguiente control. Así el apicultor puede trasmitir fuerzas cósmicas a la colmena de manera acertada.
No es indiferente que tipo de fuerzas se transmiten en los trabajos de determinados momentos. El apicultor puede intervenir conscientemente y utilizar los días para determinados trabajos que en ese momento son importantes para el desarrollo de la colmena y la producción de alimento de la misma. La colmena recompensa al apicultor y le da parte de la miel de las sustancias almacenadas y bien elaboradas.
Desde finales de los años setenta, la varroa está extendida en la mayoría de las colmenas europeas. Después de varios ensayos de incineración, recomendamos incinerar la varroa como de costumbre, triturarla y dinamizarla durante una hora para después pulverizarla entre los pasillos de los panales. La elaboración de la ceniza y su aplicación en la colmena se realizará en ambos casos con el Sol y la Luna ante Tauro.
FUENTE: CALENDARIO DE AGRICULTURA BIODINAMICA 2005 de María Thun publicado en la Editorial Steiner